M. Giménez

Me encanta disfrutar de una buena cerveza o sidra de barril en compañía de un amig@. Me gusta además que el lugar sea un bar cargado de madera y con música de ambiente -Fito a poder ser, o si no, alguna donde suene una buena guitarra-.

Este contexto es ideal para hablar. La persona que tengo delante, mientras hablamos, come cacahuetes sin parar mientras me cuenta sus cosas, lo que le preocupa, lo que va a hacer con su futuro más próximo. Yo también desgrano mi estado de ánimo.

Sin darnos cuenta, ya son más de una las sidras que nos hemos tomado. Nos reímos cuando nos levantamos con esa nubecilla que ha invadido nuestra cabeza… y nos volvemos a reír. Es genial. ¡Qué desahogo!

A ver cuando lo repetimos.

¿Y tú? ¿Cómo tomas tus cervezas?