Demasiado fuerte para los alemanes

D.Fernández
Haus Wertheym es un bar ubicado en pleno centro de Frankfurt y a excasos veinte metros del ayuntamiento de esta ciudad alemana. Pese a ser con seguridad una de las cervecerías más antiguas de Alemania -abrió sus puertas en el Siglo XV-, en su carta únicamente se ofertan cuatro cervezas -todas de Baviera- y es precísamente una de ellas, la Eisbock Stammwürze, la que tuve la suerte de probar durante mi reciente viaje a Alemania.

La cerveza Eisbock se puede incluir dentro de la variedad de la Bock. La diferencia está en que el tipo que nos ocupa se elabora en sótanos con temperaturas que rondan la congelación para eliminar el agua congelada y aumentar la graduación de la cerveza.
Esta cerveza negra de malta, elaborada especialmente por una empresa de Baviera para este establecimiento, tiene la friolera de 24 grados. Como comentó el camarero del establecimiento, "es demasiado fuerte, incluso para los alemanes". Pero es esa misma dureza la que la convierte en una pequeña joya cervecera. El sabor es fuerte y especiado desde un primer momento.
Esta cerveza se sirve en un vaso de medio litro. Se podría pensar que entre la cantidad y la graduación, uno saldrá por la puerta de Haus Wertheym un poco perjudicado. Sin embargo, una buena conversación mientras se degusta esta cerveza es mano de santo que evita que la sangre llegue al río.
Por cierto, volviendo al bar, la decoración es fabulosa.
